UPND SALTA

TERRITORIO DIAGUITAGHASTA

DERECHO A LA COMUNICACIÓN CON IDENTIDAD

28 de marzo de 2016

El hermano Obama

No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta


28 de marzo de 2016 01:03:16


Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ríos, una forma abusiva y bochornosa de explotación cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del país.

El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dólares per cápita no son dignas de atención alguna.

Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las características de este es la tendencia a la sobrevaloración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados.

Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo “para mí es hora”, y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego. No quería regresar a Estados Unidos y no había quién lo hiciera regresar. Alguien arrancó algunas hojas de su diario. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intriganteinescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas. “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de nuestra historia.

Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que escuché nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!...”. Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estábamos parados. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó. Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento.

Veamos sin embargo cómo piensa hoy nuestro ilustre visitante:

“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”.

De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayoría de nosotros:

“Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos”. Prosiguió el Presidente norteamericano. “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”.

Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.

En 1961, apenas dos años y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.

Es de sobra conocida la experiencia militar y el poderío de ese país. En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.

Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de “Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976”; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel.

No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.

Hay una cuestión importante:

Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: “Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos”.

Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?

Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.

Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.
















Fidel Castro Ruz

Marzo 27 de 2016

10 y 25 p.m.

24 de marzo de 2016

Córdoba: Registro de extremistas: cuando la policía fotografiaba a los torturados

Aparecieron las tomadas por la Policía de Córdoba, algunas a detenidos-desaparecidos

El Archivo Provincial de la Memoria recibió 140 mil negativos de fotografías tomadas por la Policía de Córdoba entre 1964 y 1992. Entre esos negativos está el “Registro de Extremistas”, una serie de retratos de detenidos que estaban siendo torturados en el D2.

Textos: Waldo Cebrero – Fotos: Leo Vaca


Luego de un día de interrogatorios y golpizas en el Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2), alguien le quitó la venda de los ojos y por fin Carlos “Palo” Ortiz pudo ver la luz. Fue una claridad incandescente que duró lo que se demora en tomar dos fotos. Una de frente y otra de perfil.

–Dos flashazos, chac, chac. No sé ni dónde me la sacaron ni quienes fueron porque quedé mareado– dice Ortiz.

Después volvieron a vendarlo.


Los retratos fueron tomados el 17 de marzo de 1975. En el cuadro del fotógrafo se cuela la mano de un hombre –uno de sus captores– sosteniendo una varilla de metal con la fecha y el número de prontuario del detenido.

Ortiz vio las imágenes casi cuarenta años más tarde, cuando el Archivo Provincial de la Memoria recibió 140 mil negativos de fotografías tomadas por la Policía de Córdoba entre 1964 y 1992. Entre los retratados, había personas secuestradas y detenidas por razones políticas, cuyos datos fueron asentados en un listado diferencial bajo el título “Registro de Extremistas”, que contiene información de 5561 detenidos. Muchos de los retratados en ese archivo fueron desaparecidos.

El Fondo Fotográfico y el “Registro de Extremistas” conforman el mayor documento fotográfico sobre la dictadura cívico-militar, encontrados hasta el momento. “Tiene un valor de verdad en un sentido estricto, porque todo lo que fue negado quedó plasmado en esos negativos”, explicó la antropóloga Ludmila Catela Da Silva, ex directora del Archivo Provincial de la Memoria, cuya sede funciona en el edificio histórico del D2.

Como se trata de negativos –y no de fotos positivadas– al revelarlos, los investigadores descubrieron mucho más que los típicos retratos policiales.

Había disparos al vacío, tomas de prueba y fotos descartadas, en las que –sin quererlo– mostraban lo que sucedía alrededor del fotografiado. El campo de concentración en su cotidiano.

Se ve a un policía sosteniendo una venda que acaba de quitarle al detenido; a otro, con un peine que usaban para “prepararlos”; los guardias de fondo, alguien tomando una taza de café o mate en el mismo lugar donde otros detenidos, vendados y esposados, esperan para ser retratados.

“Las fotos muestran la banalidad del mal, la conveniencia entre lo clandestino y la vida cotidiana en la comisaría” “El valor no es sólo el centro de la foto, si no también esos márgenes. Muestran la banalidad del mal, la conveniencia entre lo clandestino y la vida cotidiana en la comisaría. Son instantes de verdad”, dijo Catela Da Silva. Justamente así –Instantes de verdad– se llama la muestra permanente expuesta en diferentes espacios del ex centro clandestino D2 –principal nexo operativo del Tercer Cuerpo de Ejército– que funcionó hasta 1977 en Pasaje Catalina, a metros de la Catedral y de la plaza céntrica de la ciudad.

Lo que revelan los negativos
El Fondo Fotográfico y el “Registro de Extremistas” no fueron destruidos por la estructura represiva, sino que estuvieron ocultos hasta 2005. El 27 de julio de ese año la fiscal Federal Graciela López de Filoñuk allanó la Dirección General de Investigaciones Criminales de la Policía, en la calle Mariano Moreno, sede.Las fotos cobraron sentido cuando apareció el Registro de Extremistas.

“Era un lugar inmundo donde había hasta ratas muertas”. Entre muebles húmedos y carpetas sucias había 84 cajas de color naranja con la inscripción AGFA –una marca de papel fotográfico– que contenían, cada una, dos mil negativos de acetato de celulosa de 35 milímetros. Fotos de frente y perfil, tomadas en lugares diferentes, sin más datos que la fecha y una codificación policial. Lo que terminó de dar sentido a esas imágenes fue el hallazgo de dos libros del Registro de Extremistas, que fueron dejados por personas anónimas en la puerta de Hijos y Abuelas de Plaza de Mayo Córdoba



Miguel Robles, por entonces integrante de Homicidios de la Policía, fue quien logró llegar al lugar donde estaban los negativos fotográficos. Su padre, ex comisario, fue fusilado en 1977 por miembros del D2, en un operativo que se intentó hacer pasar como de Montoneros. “Con esas fotos la desaparición de personas queda vinculada directamente con la actuación estatal. Se ven personas golpeadas y está la fecha de su detención. Eso se puede contrastar con los habeas corpus presentados por sus familiares, que luego dan negativos. Es decir que no estuvieron detenidos en ninguna entidad oficial, si no en un centro clandestino”, contó Robles.

En 2010 la Justicia Federal cedió la custodia del Fondo Fotográfico al Archivo Provincial de la Memoria. Diego Carro, archivero de profesión, tiene el trabajo de digitalizar el registro y juntar caras con nombres. “Yo soy el primero que ve lo que tiene esos negativos. A veces me revelan cosas inesperadas”, dijo Carro.

Analizando las fotos, descubrió, por ejemplo, que Claudio Zorrilla, militante del PRT-ERP, fue fichado cuatro veces en el Registro de Extremistas. 

Una de las ocho fotos que figuran en el libro fue publicada en los diarios cordobeses el 19 de junio del 1976. Zorrilla, por entonces preso en la Unidad Penitenciaria 1 (UP1), había sido fusilado junto a otros tres detenidos políticos. Los diarios hablan de un intento de fuga.

“Hay fotos tomadas en distintos lugares. A veces las personas están paradas, otras sentadas. Hay mujeres que fueron fotografiadas con sus niños”, contó Carro. A veces, las imágenes le revelan caras conocidas, como le sucedió cuando dio con el retrato perdido de su compañera de trabajo, Virginia Rozza.



Aquel día me puse una camisa rayada
–Yo siempre supe que me habían tomado una foto, pero esa foto no aparecía. La busqué en todo el año 1975 y no estaba. Llegué a pensar que había soñado ese momento –contó Virginia Rozza, responsable de área de Pedagogía de la Memoria del Archivo.

Un día recibió un llamado de sus compañeros. Habían encontrado su retrato. Era del 4 de marzo de 1976. “Por favor, decime que tenía puesto una remera rayada”, contestó “Viky” del otro lado de la línea.

No lo había soñado. Ese día se había puesto una remera nueva, de marca, con rayas turquesas, porque“Verme abrió un abanico de memorias. El momento de la foto fue el único rato que no estuve con capucha.”tenía que rendir un final. En la imagen se la ve perturbada, los hombros caídos, el pelo corto revuelto y la mirada temerosa. Un hombre robusto de civil la sostiene del brazo con fuerza. Viky también recuerda eso: la presión en su brazo. Tenía 22 años.

–Para poder trabajar en este lugar tuve que negar muchas cosas. Verme en esa foto abrió un abanico de memorias de casi cuarenta años. Hasta donde uno puede, porque el momento de la foto fue el único rato que no estuve con capucha.


Capucha, tabique, venda. La vida sin ver ni oír. Es parte del lenguaje de los sobrevivientes en los juicios por lesa humanidad, cuando relatan el proceso de aislamiento al que son sometidos en un centro de detención. Los negativos del Registro de Extremistas revelan a los represores con la capucha en la mano.

“Estas fotos fueron sacadas entre la tortura y la definitiva desaparición, esto es, entre la aniquilación de lo humano y la aniquilación del cuerpo físico. Pretenden traernos un jirón de esa situación intermedia. Nos traen imágenes de personas aún desaparecidas, tomadas en el momento mismo de su desaparición”, escribió el filósofo Luis Ignacio García, cuando analizó las imágenes de víctimas sacadas de la ESMA por Víctor Basterra.

El lugar del horror en el album familiar
“¿Qué representa una foto en la vida de una persona? ¿Que puede provocar mirar una foto vieja? – pregunta Ludmila Catela da Silva, y se responde: – dispara nuevas memorias, restituye derechos de identidad a quienes fueron registrados por esa máquina”.

A diario, al Archivo de la Memoria acuden ex detenidos y sus familiares para ver y consultar los retratos de Registro de Extremista. Con un trámite simple, se pueden llevar su foto. El momento de la recepción es muy delicado y por eso los especialistas del Archivo ponen especial cuidado y contención. “Hay muchas personas que no se reconocen. O que fueron fotografiadas dos veces y solamente recuerdan el momento más duro. Y es que la dictadura concretó las memorias: alguien que fue fotografiado en 1971 no se reconoce, porque solo recuerda el secuestro más duro”, dijo la antropóloga.

“Verme abrió un abanico de memorias. El momento de la foto fue el único rato que no estuve con capucha.”En el caso de los hijos o hermanos, explicó, la imagen es la posibilidad de mirar los rostros de sus familiares instantes antes de la muerte. “Cuando la gente se enfrenta a esas fotos es un momento de duelo, de catarsis. La ultima foto. La última mirada”, dijo Catela da Silva. ¿Qué lugar ocupa esa foto en el álbum familiar?

Miraba a cámara para que podamos mirar el futuro
La foto familiar que más le gusta a Ernesto Argañaraz es la que colgó en la portada de su cuenta de Facebook. Está con sus dos hijos, todos felices. “Toto”, el mayor, levanta un brazo con el puño cerrado y abre una sonrisa de niño sin dientes. En la otra mano sostiene el retrato de su abuelo, Justino César Argañaraz “Chechi”, militante del PRT- ERP muerto durante la toma de la Fábrica Militar de Villa María. “Chechi” pasó por el D2 en 1972. Ernesto no lo sabía. Se enteró en julio, cuando lo llamaron del Archivo de la Memoria. Ahí estaba fichado su padre, camisa clara, manos atrás, seguramente esposado, bigotazo y mirada indómita, rebelde.

“Está mirando la cámara, pero está mirando otra cosa. Siento que me está mirando a mí y me dice: loco, cuidate que viene dura la mano y hay que bancársela”–Él está mirando la cámara, pero está mirando otra cosa. Siento que me está mirando a mí y me dice: ‘loco, cuidate que viene dura la mano y hay que bancársela’. Tenía ojos azules abismales–, dijo Ernesto.

Ernesto le dijo a su hijo que el abuelo “Chechi” murió luchando contra los tigres. Pero de a poco, comenzó a contarle la historia. “Para que no crezca con la cosa siniestra que crecimos nosotros”, aclaró.

De todas las fotos mentales que Ernesto guarda de esos años, justo esa, la que le tomaron a su padre en el D2, un día de 1972, es para él la más sana.

–En esa foto puedo perseguir los últimos minutos de su vida. Le miro los ojos y me acuerdo de cómo me miró cuando se fue, cómo se despidió.

Fuente: Pájaro Rojo


17 de marzo de 2016

ONU RECONOCE DECISIÓN DE COSTA RICA DE CONSTRUIR MECANISMO NACIONAL DE CONSULTA A LOS PUEBLOS INDÍGENAS

• Naciones Unidas resalta la importancia de llevar a cabo un proceso participativo e inclusivo
San José, 16 de marzo de 2016. 

El Sistema de las Naciones Unidas en Costa Rica (SNU)ha reconocido el compromiso del Estado costarricense para proteger y asegurar los derechos de los pueblos indígenas manifestado a través de la firma de la “Directriz para la construcción de un mecanismo nacional de consulta a los pueblos indígenas”. La Directriz contribuye a la articulación del gobierno para llevar a cabo la construcción de un mecanismo nacional de consulta, lo que representa un paso firme hacia el reconocimiento efectivo de los pueblos indígenas interesados a participar en las decisiones administrativas que puedan afectarles.

El Sistema de Naciones Unidas en Costa Rica ha expresado su compromiso para apoyar el proceso en el marco de los estándares internacionales de Derechos Humanos. Asimismo, la ONU destaca el reconocimiento de parte del Gobierno de la necesidad de garantizar una amplia, activa e inclusiva participación de los pueblos indígenas en el proceso a través del cual se construirá el mecanismo, incluyendo la participación de mujeres, jóvenes y ancianos.

Alice Shackelford, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Costa Rica, indicó que Naciones Unidas reconoce como positiva la decisión del Gobierno de realizar un proceso inclusivo para la definición de un mecanismo de consulta a los pueblos indígenas, y subrayó la importancia de que éste cumpla con la normativa internacional de derechos humanos.

“Como Naciones Unidas consideramos crucial que este proceso que inicia parta de un diálogo abierto con los pueblos indígenas y de la creación de una relación de confianza entre todos los actores participantes, garantizando también el apoyo a los pueblos indígenas para que cuenten con la capacidad necesaria que les permita participar en condiciones equitativas en el proceso, ya que éste tendrá un efecto directo en sus vidas y en las condiciones de sus pueblos”, expresó Shackelford.

El deber de los Estados de consultar a los pueblos indígenas interesados está contenido en los instrumentos internacionales de derechos de los pueblos indígenas: la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígena y el Convenio nº 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes. El derecho a la participación está también contenido en los otros instrumentos internacionales de derechos humanos tales como, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y la Convención Internacional en Contra de Todas las Formas de Discriminación Racial.

La Coordinadora Residente explicó que los Estados deben garantizar que los pueblos indígenas sean consultados sobre los temas que puedan afectarles directamente, que sean acciones legislativas o administrativas, con el fin de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento. Para Naciones Unidas este proceso cobra vital importancia en la ejecución de proyectos de desarrollo e infraestructura en territorios ancestrales de los pueblos indígenas, puesto que tales acciones pueden afectar sus medios de vida y sus derechos fundamentales, así como el derecho a sus tierras, la salud, alimentación y espiritualidad, entre otros.

El Sistema de las Naciones Unidas en Costa Rica ha contribuido y lo seguirá haciendo con apoyo técnico y financiero, tanto al Estado costarricense como a los pueblos indígenas y otros entes interesados sobre estos procesos, por medio de sus agencias y organismos: El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Organización Internacional del Trabajo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, bajo el liderazgo de la Oficina de Coordinación de Naciones Unidas.

14 de marzo de 2016

Ciudad de México: Exigen respeto a comunidad indígena y pueblos originarios en la Constituyente

"no queremos que nos condicionen la selección de candidatos la haremos desde el seno de las asambleas comunitarias”

Por Redacción 
Por mandato jurisdiccional, los partidos políticos deben registrar a ciudadanos de origen indígena en la lista de aspirantes a ocupar una diputación en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Esto abre la entrada para que los pueblos originarios de la capital tengan voz y cuenten con una representación en el Constituyente y darle continuidad a sus usos y costumbres, afirmó el consejero electoral del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) Pablo César Lezama Barreda.

Al participar en el Conversatorio sobre el Proceso Constituyente con integrantes de grupos indígenas y pueblos originarios de la capital del país, realizado en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las comunidades del gobierno capitalino (Sederec), Lezama Barreda destacó que en la ciudad existen casi 700 mil habitantes indígenas.

El Constituyente representa una oportunidad para hacer escuchar su voz y proteger la cultura y tradiciones originarias, agregó.

Invitó a las y los representantes de los pueblos originarios asistentes para que hagan valer sus derechos y alcen la voz para hacer propuestas con libertad desde el punto de vista de sus usos y costumbres.

Tras reconocer que existe desconfianza de la ciudadanía hacia los partidos políticos, el consejero del IEDF insistió en que la organización es la vía. “Organícense, designen a sus representantes, hablen y elijan a sus candidatos”, apuntó.

En un foro con representantes de diferentes pueblos originarios, el consejero del IEDF invitó a contribuir en la construcción del texto constitucional, “ustedes son quienes deben proponer y determinar cómo van a ser representados”, dijo.

Durante la sesión de preguntas y respuestas, los representantes de grupos indígenas presentes, dejaron en claro que no aceptarán candidatos que no sean originarios de sus comunidades. “Por ello, no queremos que nos condicionen la selección de candidatos la haremos desde el seno de las asambleas comunitarias”, manifestaron.

De igual forma, pidieron respeto a los usos y costumbres y solicitaron que se dé una mayor difusión para lograr una participación activa y lograr una representación en el Constituyente de la Ciudad de México, “queremos ser escuchados y que respeten nuestras raíces”, manifestaron.

"Si los criollos quieren paz, tienen que ir a asentarse a donde les corresponde"

SANTA VICTORIA ESTE

01:30 - La facción indígena que quemó alambrados de puesteros criollos expuso sus argumentos. Aseguran que no son violentos y culpan al Gobierno por "no hacer respetar los acuerdos".

Todo conflicto tiene al menos dos caras. 

El conflicto de tierras más grande de la Argentina, en el que se disputan 643.000 hectáreas de Santa Victoria Este entre comunidades originarias y familias criollas, no es la excepción. La solución que se eligió es encontrar 400.000 hectáreas para las 72 comunidades aborígenes y 243.000 hectáreas para las más de 460 familias criollas. El primer obstáculo que encontró esa alternativa fue la realidad, ya que desde la creación de Nación esas dos facciones están en el mismo territorio. La solución a ese escollo se encaminó por la idea de "trasladar voluntariamente" a los criollos que estén dentro del territorio reclamado por los aborígenes. El problema ahí es que en 8 años, el Gobierno consiguió levantar a medias solo cinco puestos criollos nuevos, mientras que hay anotadas 120 familias para el traslado voluntario. Además, los puestos nuevos hoy están inhabitables por carecen de agua potable.

Esa demora generó inconvenientes. Por recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que sigue el caso en los tribunales internacionales, se prohibió la instalación de nuevos alambrados en los puestos criollos existentes. Aborígenes denunciaron la instalación de nuevos cercos, pero ante la inacción del Estado formaron una comisión controladora y a finales de enero, en La Curvita, incendiaron el alambrado del criollo Cesar Quintana y el de varios otros puestos, como publicó ayer El Tribuno. 

Los criollos, por su parte, dicen que necesitan esos corrales para sus animales y para cumplir con la vacunación que exige Senasa. El resultado por falta de soluciones es la violencia.

Así como El Tribuno publicó ayer la historia de Cesar Quintana, hoy se presenta la otra cara del conflicto: los aborígenes que quemaron sus alambrados. Muchos los identifican como "los duros", pero ellos niegan ser violentos y aseguran que nada de eso hubiera pasado si el Gobierno hubiera hecho respetar los acuerdos.

Patricio Tejerina RANCHO EL ÑATO "Donde vivimos hay alambrados por todos lados. Queremos recuperar los caminos de nuestros abuelos y que queden libres".

"El Gobierno tiene que acelerar. Los criollos están viviendo dentro de nuestro territorio. Yo no voy a estar tranquilo mientras exista un alambrado y animales en nuestra tierra. Acá no va a haber paz. Hay criollos que hablan de armas de fuego. Nosotros no tenemos miedo, que vayan sabiendo. Ellos tienen a una familia adentro de nuestra comunidad y en una comunidad nosotros tenemos más de 1.000 personas. No somos solo Gervasio y Tito Constantino. Si los criollos quieren paz, tienen que ir a asentarse a donde les corresponde", soltó Gervasio Barbier, de Kilómetro 2 y delegado del pueblo wichi de Santa Victoria Este ante el INAI.

Tito Constantino es otro con postura intransigente, aunque tiene esperanzas de encontrar una vía pacífica. Explica que ante la lentitud del Gobierno y la propagación de nuevos alambrados se decidió en asamblea la creación de una comisión controladora. "La idea es tener información, porque la UEP (Unidad Ejecutora Provincial) viene acá a tomar gaseosa y no le importan los actores verdaderos del conflicto. La comisión fue positiva, porque ahora tenemos información", explicó.

"No somos agresivos. De ninguna manera. Tenemos paciencia y ganas de seguir trabajando. Si nos dicen que tenemos que esperar 10 años más, esperamos, pero siempre y cuando se nos informe y notifique de la situación. Hay un nuevo ministerio y vamos a darle tiempo porque dicen que ellos van a hablar con los verdaderos actores del conflicto. Veo que partes de los criollos están cumpliendo, pero otros no. Hay nuevos alambrados... No sé sí van a haber nuevas quemas, pero sí queremos que se haga una vía de paz. Nosotros pedimos que la Justicia no esté ausente, porque si no toman nuestras denuncias pasa todo esto", reclamó.

"Queremos que se respete el decreto del año 2012 que ellos (los criollos) han firmado. El criollo tiene armas. Nosotros tenemos una sola arma que es el diálogo. Les pido que nos juntemos en una mesa a discutir y a buscar una solución. Pero que no nos digan que somos provocadores. Al Gobierno le pedimos que acelere todo. Van quedando pocos de los ancianos pioneros en la lucha por las tierras, hace poco falleció otro. Si no se levantan alambrados y se colocan animales, nos vamos a entender", agregó.

El aborigen Patricio Tejerina, de Rancho El Ñato, lugar donde vive el popular cantante Oscar Palavecino, pide liberar ese territorio de alambrados. "Donde vivimos hay alambrados por todos lados. Los caminos que han sido de los abuelos están totalmente cerrados y nosotros como jóvenes queremos que los caminos queden libres", dijo.

Gervasio Barbier REPRESENTANTE ANTE EL INAI "Nunca vamos a poder convivir con el criollo, porque tienen sus pistolas, animales y alambrados. Se tienen que ir y tienen que hacerlo urgentemente".

José Arturo Lorenzo, cacique de Pozo La China, estuvo presente cuando quemaron los alambrados del criollo don Ambrosio Romero, que aceptó relocalizarse, pero al que el Gobierno todavía no le entregó un nuevo puesto. "Tiene cerramiento y nosotros tenemos que ocuparlo. Decidimos desalojarlo", dijo firme el cacique.
Urbano y Amaya, en contra del título único para 70 comunidades

"No consultaron cuando hicieron el decreto"

Dicen que el título único entregado por decreto no ayudó a resolver el conflicto. Lorenzo Urbano es de la comunidad de San Luis y dice que tiene "setenta y algo de años". No tiene muchas esperanzas de llegar a ver la solución. Una de las grandes polémicas del conflicto es la entrega de las 400.000, con más de 70 comunidades de 4 etnias distintas, en un solo título comunitario. Muchos pedían un título para cada comunidad y temen que el título quede a nombre de Lhaka Honhat, la asociación aborigen que inició la denuncia internacional contra el Estado salteño y argentino, con el asesoramiento del CELS, que dirige el periodista Horacio Verbitsky. En junio de 2014 el decreto provincial 1.498 transfirió 400 mil hectáreas en propiedad comunitaria a 70 comunidades indígenas, pero no definió donde se encuentra ese territorio. "No estábamos a favor del título único o comunitario. Pero nosotros dijimos que si ayudaba para apurar nosotros acompañábamos", dijo don Lorenzo Urbano.

Andrés Amaya, de la misma comunidad, también está en contra de la norma. "Hay un decreto que nos enteramos recién después de que se firmó. No se nos consultó. El decreto se firmó en Salta y no en la zona crítica. Las instituciones OFC, Fundapaz, Asociana y Lhaka Honhat firmaron con sus asesores y abogados. Es un decreto de las instituciones y nosotros estamos fuera de las organizaciones. Pedíamos titulo por comunidad y no título único. Esa era nuestra decisión y no se la tuvo en cuenta. Nosotros seguimos luchando para tener nuestra propiedad para cada comunidad... Si terminamos apoyando el título único fue porque vino la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y nos pidió que nos uniéramos para que progrese el bien para todos. Por eso apoyamos esa vez el decreto y título único, porque decían que había solución concreta. Pero hoy, todas esas instituciones ya no necesitan la ayuda de nosotros y cuando hay problemas no aparecen. Ahora que firmaron el decreto que sigan trabajando y que encuentren una solución, porque las organizaciones firmaron con el Gobierno", opinó.

Fuente: El Tribuno