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TERRITORIO DIAGUITAGHASTA

DERECHO A LA COMUNICACIÓN CON IDENTIDAD

14 de octubre de 2014

A 5 años del crimen de Chocobar, el emblemático caso llegará a juicio en 2015

"Lo que pedimos es justicia, porque los asesinos están libres y no en la cárcel como tiene que ser”, cuestionó Eudolio Chocobar, hijo de la víctima.
OCURRIO EL 12 DE OCTUBRE DE 2009 (Por Francisco Fernández)
A cinco años del crimen del comunero Javier Chocobar (68), los tres acusados por ese hecho están en libertad, a la espera del juicio oral, que se concretaría en 2015. Mientras, la causa ya se ha convertido en paradigma de defensa de los derechos de los pueblos ancestrales contra quienes intentan despojarlos de sus tierras, frente a una actitud estatal que desconoce las obligaciones asumidas para su especial protección. 
El 12 de octubre de 2009 un terrateniente junto a sus sicarios llegaron a las tierras de la comunidad Chuschagasta con la intención de apropiarse de una cantera de laja. Reclamando la propiedad de esas tierras, este individuo y sus apretadores no dudaron en sacar sus armas de fuego y disparar contra quienes resistían pacíficamente. 
El actual cacique de la Comunidad Indígena de Chuschagasta (Trancas), Andrés Joaquín Mamaní, también fue víctima de la violencia con la que actuaron estos sujetos y hasta el día de hoy padece en su cuerpo las secuelas de aquella dramática jornada, en la que también otros dos comuneros resultaron heridos. 
"La situación por la que pasamos fue grave y lo sigue siendo. Estos delincuentes no van a llegar a remediar el terrible daño que ocasionaron, pero deben pagar tras las rejas", aseguró. 
Los acusados del homicidio de Chocobar son: el terrateniente Darío Amín y los ex policías Luís Humberto Gómez, conocido como "El Niño" (un ex comando "Atila", experto en armamento); y Eduardo José Valdivieso, vinculado a crímenes cometidos durante la dictadura. Entán imputados por homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa.
"Yo pude sobrevivir, pero casi me cuesta la vida", recuerda Mamaní, quien estuvo internado cinco meses y cerca de 30 días en estado de coma. 
"Hoy me quedaron grandes secuelas", se lamenta el actual cacique de la Comunidad Indígena de Chuschagasta, debido a que un impacto de bala le destrozó el intestino y debe ser operado periódicamente para reconstruir ese órgano".
Todas esas imágenes fueron registradas en un video desde un teléfono celular.
Mamaní cuenta que la comunidad sufrió mucho como consecuencia de la violencia de Amín y sus apretadores. El temor a ser blanco de un nuevo ataque persiste. "Lo que pasó nos causó miedo de que estas personas regresaran y nos mataran. No queremos que haya nunca más otro Javier Chocobar. Nunca hubiésemos hecho lo que ellos hicieron. Jamás hubiésemos llegado a esa situación, que además fue de desigualdad total", resumió el cacique Mamaní. 
Mientras, Audolio Chocobar (hijo de la víctima y Presidente de la Comisión Comunitaria), también remarcó la necesidad de que la causa llegue a juicio y los acusados respondan por el irremediable daño que causaron.
"Lo que pedimos es justicia, como hace cinco años, porque los asesinos están libres y no en la cárcel como tiene que ser. Nosotros nunca vamos a llenar ese espacio vacío que dejó la muerte de mi padre, pero queremos que los asesinos paguen", sentenció.

El Juicio

"Ya está determinado que será la Sala IV la que lleve adelante el juicio. En este momento comienza el proceso previo al juicio oral. Si esos tiempos se cumplen como se debe, deberíamos tener juicio a más tardar en el segundo semestre de 2014", precisó el abogado Carlos Garmendia, quien explicó que los tres imputados van a llegar a juicio bajo la figura penal de homicidio calificado.
"No hay medias tintas: o los absuelven, o los condenan a cadena perpetua", aclaró el letrado, y amplió: "Amín fue a buscar este tipo de matones para amedrentar a los habitantes de la comunidad".
En tanto, la abogada María Belén Leguizamón, de Andhes (Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales), se refirió a la dificultad de llevar adelante las causas que tienen como damnificados a miembros de pueblos originarios.
"Nosotros llevamos muchas causas. Es tajante la diferencia cuando el imputado es de la comunidad. Entonces, las causas avanzan rápidamente. En cambio, cuando la comunidad es la víctima, suceden estas cosas. Por eso, éste es un caso paradigmático", remarcó la letrada. Se espera que el juicio sirva como precedente, marcando un antes y un después para la lucha por la identidad y el territorio para los pueblos originarios de Tucumán.
Fuente: EL SIGLO

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